TULTITLAN “TIERRA SIN LEY” Y “SIN GOBIERNO” QUE LO PROTEJA DEL TORBELLINO DE VIOLENCIA

Por GABRIEL RODRIGUEZ

TULTITLAN, Méx.- Si “La Reina del Cártel de Tultitlán”, la Morena María Elena García Martínez, en el 2021 dejó a merced de las organizaciones criminales a sus gobernados, en el 2022 la historia se repite en lo va de éste año, razón por lo que es considerado Tultitlán: “Tierra sin Ley” y “Sin un Gobierno” que lo proteja del torbellino de violencia que tiene envuelto al municipio.
Esto lo viene a sustentar los hechos acontecidos en días pasados en el inseguro y violento municipio de Tultitlán, cuando cuatro bandoleros que viajaban en un automóvil, color gris, que se ostentaron como policías de “placa y pistola”, interceptaron una camioneta que transitaba por una de las calles de la localidad.
Uno de los cuatro falsos agentes descendió de un automóvil gris para dirigirse al conductor de la camioneta por la ventanilla del copiloto; el “postizo” detective mostró su “placa” que lo acreditaba como tal.
En tanto el resto de los ocupantes del coche gris, sin placas de circulación, bajaron unos instantes para luego subir a su “auto-patrulla” para estacionarla frente a la citada camioneta desde donde observaban el “trabajo” de su testaferro que para entonces había convencido a su víctima a bajar de la unidad vehicular.
Este bandido que se ostentó como policía, fue grabado por la cámara de seguridad de la camioneta en mención; el bandolero se le vio vestir sudadera y gorra guindas y mismo que hace gala de su “placa” la cual pone a la vista del conductor, quien fue informado por los falsos agentes que solo se trataría de una simple revisión de rutina de su unidad vehicular.
Consumado el robo de la camioneta, las autoridades ministeriales desde entonces no han informado de la suerte que haya corrido el chofer, pero de lo que se presume es que los autores materiales de los hechos, si sean policías en activo, por el simple hecho es que éstos utilizaron un vehículo de reciente modelo, quizás robado al que le quitaron las placas de circulación, para evitar ser ubicados.
Y otro detalle más es que el falso policía que encabezó el robo de la multicitada camioneta actuó seguro de sí mismo, por lo que no se descarta que pudiera tratarse de los llamados en el bajo mundo del hampa policiaca como “madrinas” que son los encargados de hacer el trabajo sucio o el asunto ordenado por sus cómplices: policías en activo.
En este tipo de fechorías se le ha visto participar a un sinnúmero de agentes de la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, a genízaros estatales y pitufos municipales que por medio de una “placa y pistola”, tienen el poder de delinquir y hasta llegar a matar a sus víctimas, con tal de lograr su objetivo: robar y hacerse ricos con miles y miles de pesos que les deja su sucio y psicópata trabajo.
Como se sabe el municipio de Tultitlán sigue siendo “CASA DE SEGURIDAD” para peligrosos delincuentes, temidos y sanguinarios asesinos y no así para organizaciones criminales, entre las que brillan en todo su esplendor “EL CARTEL JALISCO NUEVO GENERACION”, “LA FAMILIA MICHOACANA” y “UNION TEPITO”, y muchos otros grupos delincuenciales, cuyo poderío ha crecido ante un débil inepto, cobarde y corrompido gobierno de “LA REINA DEL CARTEL DE TULTITLAN”, María Elena García Martínez.
A lo antes citado se suma lo publicado por el Semanario MI CORRESPONSAL en la edición número 801 del lunes 25 de Enero de 2021, donde fuentes allegadas al cabildo y a la Presidencia Municipal, fueron tajantes y directas al afirmar, no sin antes exigir el inapelable anonimato:
“Esta última (es decir María Elena García Martínez), en complicidad con su fiel servil y aliado comisario Ricardo Ramírez Ibarra (a) “Gepeto” y “Poli-simios” han hecho de éste municipio, hoy día, una “CENTRALDE ABASTOS” para beneficio de la mafia organizada y urbana, entre cuyas actividades sobresale el narcotráfico, narcomenudeo, robo de huachicol y asalto a unidades del transporte de carga, cuya mercancía diversa va a parar a bodegas o almacenes improvisados por los bandidos para ocultar el producto obtenido de manera violenta”.
Cabe destacar, señalan las fuentes con índice de fuego:
“Todo mundo lo sabe que en estas operaciones fuera de la ley participan, no uno, ni dos, sino un sinnúmero de policías municipales bajo el mando de “Gepeto” y quienes por su “honorable” trabajo, transgrediendo la ley, ganan un dinero extra con aroma a pudrición. Hoy día hay todavía policías gravemente contagiados por el virus de la corrupción, para el cual no existe vacuna alguna que los salve de esta pandemia que en un momento dado puede tornarse letal, cuando estos traidores “Poli-Gatos” al servicio de la mafia ya no les sirvan a ésta”.
“Este es el negro panorama que se cierne tras bambalinas del gobierno municipal, cuyas riendas las lleva la tirana de la “DICTADURA PERFECTA”, de MORENA y “ENEMIGO PUBLICO NUMERO UNO, la rebelde y traidora a los pronunciamientos de de todos los días del Presidente de México, ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR por garantizar la LIBERTAD DE EXPRESION y el DERECHO A LA INFORMACION, María Elena García Martínez “La Reina del Cártel de Tutitlán, que no puede contener la furia de la desquiciante inseguridad, violencia y narco, flagelos antisociales que mantienen en jaque al pueblo tultitlense de las zonas oriente y sur”.
Como es sabido en círculos políticos y policiacos qu el “CJNG”, liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, alías “El Mencho”, “La Familia Michoacana y el jefe del clan denominado “La Mano con Ojos”, Oscar Osvaldo García Montoya, alías “El Compayto”, son algunas otras organizaciones criminales que vieron en Tutltilán la “Tierra Prometida y Fértil”, localidad que en su momento fue “guariada” del despiadado asesino serial de mujeres, César Armando Librado Legorreta, alías “El Coqueto”.
A esta galería de lúgubres y sanguinarios criminales se suma “LA REINA DE LA COCA” en el Estado de México, YOLANDA PEÑA MATA, alias “LA GUERA”, tras su captura, junto con 21 de sus sicarios en Abril de 2020, en el municipio de Coacalco tejió su propia leyenda con una de sus células de la organización criminal con razón social “La Familia Michoacana”, cuya sede y centro de operaciones se ubicaban en Coacalco.
Desde este municipio Peña Mata , tendió sus tentáculos en la venta y distribución de las drogas a los ayuntamientos de Ecatepec y Tultitlán, donde a sus competidores (otros clanes delictivos) les declaró la guerra, que trajo consigo matanzas y ejecuciones dantescas.
Policías Municipales de TULTITLAN, particularmente, trabajaron con la clica de Peña Mata y no así uniformados de la estatal, municipales, federales; uno de éstos últimos era pareja de “LA REINA DE LA COCA”, en el Estado de México y mismo que contaba con todos los contactos necesarios, entre ellos, encumbrados políticos, fiscales regionales, ministerios públicos y altos y medios mandos de la Fiscalía General de Justicia del Edomex, que sacaran de todo tipo de problemas a la sanguinaria y temida narcotraficante y cuya leyenda trascendió a lo largo y ancho del territorio mexiquense.
Fueron centenares de policías que ganaron millones de pesos, a cambio de brindar a la líder de “La Familia Michoacana”, información privilegiada y protección a la otrora, triste y célebre YOLANDA PEÑA MATA, alías “LA GUERA”.