ES EL MOMENTO DE CORRER: ALEJANDRO GOMEZ SANCHEZ

Por José Santos Navarro

Con una procuración de justicia selectiva, corrupta e injusta y un cuadro de ministerios públicos insensibles y voraces para el dinero, huye el fiscal general, Alejandro Gómez Sánchez, quien al dejar el cargo –según él- “por motivos personales” y aceptó que es el momento de correr. Deja una entidad violenta, sangrienta y mortal, donde el crimen organizado construyó una de las principales plazas para los narcos y donde la procuración de justicia, como en sexenios anteriores, sigue siendo un gran negocio y empleo para los amigos.
El gobernador Alfredo del Mazo Maza, sabe que en la política se pagan todos los favores. Le queda poco más de un año en el poder ejecutivo mexiquense; entiende que hay sectores que lo apoyaron y, lo más normal, es que en la recta final de su gobierno haga cambios para pagar esos favores o hacerlos como estrategia política. No será raro que sea mujer quien sustituya a Gómez Sánchez, esto, porque es el momento social y político para las mujeres y cumplir la equidad de género.
El Congreso local aceptó la renuncia del fiscal Gómez Sánchez y, ahora, el mandatario estatal tiene un plazo de XXXXX días, para proponer hasta diez aspirantes y, de entre ellos, elegir una terna. El o la nueva fiscal, será aprobada por los diputados y, no será impuesto como era anteriormente, cuando la Fiscalía era Procuraduría y los cambios los hacían a su antojo los gobernadores en turno.
Así, después de ocho años en el cargo –dos como procurador y seis como Fiscal General de Justicia-, Gómez Sánchez en conferencia de prensa presentó su renuncia y dijo: “El cargo de fiscal conlleva un desgaste personal, físico y emocional, además de profesional; por ello, tras una reflexión personal, así como con mi familia y colaboradores, tengo la certeza de que es momento de cerrar este ciclo”. Dentro de la misma Fiscalía, afirman que pronto habrá pago de recompensa por su captura.

CLÁSICO CINISMO
Con el clásico discurso de que se van con las manos limpias y satisfechos por su desempeño y resultados, Gómez Sánchez afirmó dejar una procuración de Justicia efectiva, un ministerio público con bases sólidas y, con el clásico cinismo que lo caracterizó, aseguró que deja un Estado de México con Justicia y donde bajó la taza de delitos de alto impacto, cuando es noticia diaria la extorsión, la desaparición de personas, violencia de género y feminicidios. En síntesis, dijo entregar “buenos resultados”.
No habló de las emboscadas en donde sicarios del crimen organizado masacraron a elementos de las policías estatales, municipales y de Investigación. No dijo nada de su programa de Pago de Recompensas para denunciar y detener delincuentes, estrategia fallida que sólo fue un disfraz publicitario para entretener el enojo del pueblo. Dentro de la misma corporación encargada de procurar justicia, se oye entre pasillos que el fiscal Gómez Sánchez se va como el “Jibarito” loco de contento con su cargamento $$$$$$$$$$$$$$. Además, como es costumbre podrían premiarlo y regalarle una Notaría Pública como pago de pensión.

PROPUESTA DE DEL MAZO
Tras recibir la renuncia, el Congreso local podrá emitir una convocatoria para designar a un nuevo fiscal. Ahora, por tratarse de una institución autónoma, el gobernador Alfredo del Mazo Maza tiene la facultad de presentar 10 propuestas de aspirantes al cargo y definir una terna de donde saldrá la o el nuevo fiscal, que tendrá que ser avalado por dos tercios del pleno de la Cámara.
Cuando la PGJEM era parte del organigrama gubernamental, el gobernador en turno, ponía y quitaba a su antojo, como fueron los años de escándalo con procuradores como Alberto Baz Baz, Alfredo Castillo, Alfonso Navarrete Prida, Abel Villicaña Estrada y Miguel Ángel Contreras Nieto, entre otros.
La renuncia de Gómez Sánchez se filtró un día antes de hacerla pública; fue el diputado de Morena, Maurilio Hernández, presidente de la JUCOPO, quien adelantó la noticia de que el fiscal Alejandro Gómez Sánchez renunciaría en cualquier momento y, así fue, al día siguiente –el miércoles 16 de febrero, dos días después del amor y la amistad- el funcionario convocó a conferencia de prensa y anunció su decisión de abandonar el barco, cuando todavía le faltaba un año porque, el encargo que representaba como fiscal era por 7 años y terminaba hasta octubre de 2023.
Con la desfachatez política de siempre, Gómez Sánchez aseguró haber defendido los logros alcanzados en su periodo como procurador y al convertirse en el primer fiscal mexiquense, por lo que, afirmó que su sucesor encontrará un Ministerio Público con bases sólidas, pero, esa es su visión, porque el pueblo tiene otra: el ministerio público es el infierno donde la corrupción tiene su reino.
Luego de forma tranquila y respirando ya sin síntomas de covid, apuntó: “La función de procuración de justicia es altamente compleja y exige una dedicación absoluta, naturalmente el cargo de fiscal General de Justicia conlleva un desgaste personal, físico y emocional, así como en lo profesional, es por ello que a partir de una reflexión personal así como con mi familia y colaboradores, tengo la certeza que es momento de cerrar este ciclo, después de casi ocho años al frente de esta institución”, precisó.
“Es por ello que a partir de una reflexión personal, así como con mi familia y colaboradores tengo la certeza que es momento de cerrar este ciclo”, pero antes, defendió logros alcanzados en su periodo como procurador y al convertirse en el primer fiscal mexiquense, por lo que, afirmó, que su sucesor encontrará un Ministerio Público con bases sólidas para los retos futuros.
“Con bases sólidas para enfrentar los múltiples retos y desafíos en procuración y administración de justicia que se presente en el porvenir”, enfatizó.
Luego, en tono sereno agradeció al Poder Legislativo por ser respetuosos de su independencia; al Gobernador Alfredo Del Mazo Maza agradeció su respaldo; y al Poder Judicial el haber tenido los canales de colaboración y la puesta en marcha del Sistema Penal Acusatorio.
Enfatizó al decir que fue un alto honor ser el primer Fiscal General de Justicia mexiquense, pues recordó que en mayo del 2014 fue nombrado procurador de justicia y, a partir de 2016 fue nombrado Fiscal General de Justicia del Estado de México, donde él no lo dijo, pero, entrega malos, muy malos resultados en materia de procuración y administración de Justicia. Los hechos están en las calles de pueblos y colonias de todos los municipios.
Y como siempre, sacó sus números y sus resultados: Destacó que en el periodo de ocho años se tuvieron resultados favorables por la disminución de la incidencia de varios delitos.Así como la atención a los delitos de feminicidio donde lograron obtener una alta penalidad.

INFOBAE
Alejandro Gómez Sánchez fue nombrado procurador de Justicia del Estado de México en 2014, durante el gobierno de Eruviel Ávila (2011-2017) y para muchos la gestión del fiscal quedará marcada por los crímenes contra policías, uno de ellos es el multihomicidio de 13 agentes, en el municipio de Coatepec Harinas, limítrofe con los estados de Guerrero y Morelos. O los feminicidios, de los que el Estado de México lidera la lista nacional. El año pasado, el trabajo de la fiscalía estatal fue igualmente criticado por la tardada detención del feminicida serial de Atizapán. Las múltiples ejecuciones convirtieron al Edomex en tierra de horror.
En la entonces PGR fungió como Subprocurador Jurídico; en mayo de 2014 ocupó el cargo de Procurador General de Justicia del Estado de México –en el gobierno de Eruviel Ávila- impuesto por el entonces presidente Enrique Peña Nieto. En diciembre de 2016 la Legislatura del Estado de México lo ratificó como Fiscal General de Justicia.
Alejandro Gómez Sánchez, como miembro del primer equipo del Poder, fue propuesto por el presidente Peña Nieto en la terna para la designación de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. No paso, porque en la Cámara de Diputados federal, el PRI ya no tenía el poder, al poder ni la mayoría en el Congreso. Gómez Sánchez, no tuvo más remedio que disciplinarse como era costumbre.
Antes de hacer oficial su renuncia por motivos personales, se había especulado sobre el estado de salud y las secuelas que el coronavirus le había dejado; sin embargo, el funcionario descartó esta posibilidad.