EL “JEFE DE JEFES” DE LA FGJEM DA EL BANDERAZO A DOS DE SUS “CAJAS CHICAS” PARA QUE INICIEN OPERACIONES

Por GABRIEL RODRIGUEZ

TOLUCA, Méx.- La Coordinación de la Fiscalías de Investigación de Recuperación de Vehículos Robados y de la Policía de Investigación, cuyos anteriores jefes, Fernando Rodríguez Arrriaga y José Francisco Rodríguez Coling, respetivamente, que fueron parte del “enroque” o trueque sólo en éstas áreas y los cuales a partir del 1º del febrero de 2022, oficialmente son los “nuevos” lideres de cada una de las áreas en mención, mismas que por órdenes y autorización del “VO.BO” de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, Alejandro Jaime Gómez Sánchez, tuvo lugar la “permuta” a modo para los mandos en las coordinaciones multicitadas y las que a partir del día, mes y año, en mención, iniciaron sus operaciones, pero con la denominación de las “CAJAS CHICAS” de la FGJEM, las cuales quedaron en las mismas “manos de changos”, voraces, glotones, serviles y fieles a su amo “EL SEÑOR DE LOS PUERCOS”: AJGS.
Este enroque de Fernando Rodríguez Arriaga y de José Francisco Rodríguez Coling, de la Coordinación de Fiscalías de Investigación de Recuperación de Vehículos Robados, a la Coordinación General de la Policía de Investigación (que tenía a su cargo Rodríguez Coling) antes que surgiera el cambio de área, se dio cuando el “Jefe de Jefes” de la podrida Fiscalía General de Justicia del Estado de México se “percató” que la guerra de poderes entre sus dos testaferros estaba rebasando los limites llevados por la ambición y la fortuna, por lo consiguiente la imagen y desprestigio de la institución estaba alcanzando grandes dimensiones y por lo consiguiente la escoria, escarnio y escándalo, por enésima ocasión, harina trizas a la ya “oveja negra” (FGJEM) del gabinete del medroso, inútil e inepto gobernador del Edomex, Alfredo del Mazo Maza.
Aparente el trueque amainó relativamente la guerra de poderes que se había desatado en las mismísimas entrañas perversas de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, lo que vino a tranquilizar un poco al resto de los fiscales, y altos y medios mandos, que solo se mantenían al margen, no podrían meter su cuchara, dado a que el reparto de las “CAJAS CHICAS” ya estaba dado a quien correspondía de manera equitativa y sumamente rentable.
Fuentes allegadas a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, comentaron enseguida sobre lo arriba descrito, no sin antes exigir el inapelable anonimato:
“Esas dos “CAJAS CHICAS” como son las coordinaciones de Investigaciones en Recuperación de Vehículos Robados y de la Policía de Investigación, nada mas cambiaron de mano, pero los personajes que hoy las tienen a su cargo, como todo mundo sabe, son de malas mañas y por ende regresaran a las andadas a través de la “tropa” que este bajo su mando a buscar la relación o el “tórrido romance” con organizaciones criminales, bandas dedicadas al robo de vehículo, secuestro exprés, extorsión y fabricar a gente inocente en peligrosos delincuentes y bandoleros a la alta escuela del hampa, porqué de otra manera esas dos “CAJAS CHICAS” no podrán recaudar lo establecido o acordado con la cúpula de la “Torre de Marfil”, con sede en la ciudad de la mentira (perdón) del chorizo: Toluca.
Las fuentes fueron tajantes y contundes al señalar:
“Algunos agentes de la Policía de Investigación andan molestos ante las designaciones de Fernando Rodríguez Arriaga y José Francisco en las coordinaciones de Vehículos Robados y de la PDI. Hay otros que manifiestan su indiferencia ante la permuta de estos servidores públicos en áreas estratégicas de la fiscalía general, pero gran parte la “tropa” coincidió en que este enroque solo vendrá a beneficiar las alforjas de los “FORAJIDOS de la FGJEM”.

INCERTIDUMBRE POLICIACA
En un sondeo que realizó el Semanario MI CORRESPONSAL entre un gran número de agentes de la Policía de Investigación (PDI), principalmente con los que hasta ahora todavía fungen como comandantes regionales y coordinadores sobre el tema de los cambios en ls coordinaciones de Recuperación de Vehículos Robados y en la Coordinación General de la “Pejota”, los entrevistados señalaron, no sin antes exigir el inapelable anonimato:
“Tras la permuta que se dio en las coordinaciones eso en nada nos viene a beneficiar, al contrario los ministeriales que ostentan cargos de responsabilidad como comandantes regionales o coordinadores la incertidumbre nos carcome, porque no sabemos, si los van a cambiar o los van a mandar al sur del Estado de México, en castigo por no cumplir con los requisitos o compromisos en los que acordamos”
“Lo que se espera es que de un momento a otro sean citados “comanches” regionales y coordinadores por los nuevos mandos de las coordinaciones a las que ahora llaman las “CAJAS CHICAS” del fiscal general, y de las cuales él sabe de su existencia antes de que se diera el enroque Alejandro Jaime Gómez Sánchez. Nos llamaran para sólo decirnos quien se va o quién se queda, quizás eso se podrá saber en la acostumbrada subasta para el mejor postor. Ello ocurre cada cuando se dan cambios en la estructura policiaca”.
“Los serviles y fieles ministeriales que en alguna ocasión fueron servidumbre de los altos mandos recién nombrados en sus “nuevos cargos” son los que se verán beneficiados con una comandancia regional o coordinación sin gastar dinero alguno. Otros que querrán permanecer en esos cargos se verán obligados o comprometidos a empeñar a su suegra o hasta el “perico” con tal de gastar unos miles de pesos para seguir siendo un agente que por vanidad guste que lo llame la “tropa”, ¡dígame jefe o mande usted mi comandante!
Para finalizar, las fuentes fueron claras al externar:
“Las mafias oficiales que se verán beneficiadas están: las coordinaciones de Investigaciones de Recuperación de Vehículos Robados y de la Policía de Investigación, mismas que entraron en funciones el día 1º de Febrero de 2022, luego del enroque que se dio en dichas áreas, y cuyos principales operadores son: Fernando Rodríguez Arriaga y José Francisco Rodríguez Coling. Las multicitadas coordinaciones, no hay duda, llegarán a servir de “mayordomos” a varios de los cárteles de las drogas, donde se sabe que existen pactos que cumplir, pactos que por años se vienen dando entre la FGJEM y lideres o sicarios de temidos, sanguinarios y poderosos grupos delictivos que son autores de infinidad de policías estatales y ministeriales que han caído en emboscadas y masacres que a la fecha han sido sepultadas en tumbas sobre las cuales se puede llegar a leer el epitafio: impunidad.