CASOS DE PERSONAS DESPARECIDAS SON AUSENCIAS VOLUNTARIAS: FGJEM

La mayoría de las desapariciones en el estado de México son ausencias voluntarias”, afirmó con su tradicional cinismo el fiscal general Alejandro Gómez Sánchez, quien de esta manera busca minimizar el impacto de este delito que en lo que va de este año se han registrado 594 casos de personas desaparecidas -309 hombres y 285 mujeres-, destacando que hasta el momento se han localizado a263 personas sanas y salva y 26 personas muertas -13 hombres y 13 mujers-.
Este saldo negro es hasta el pasado 4 de febrero, sin embargo, así fuera una sola víctima reportada como desaparición, la Fiscalía General del Estado de México tiene la obligación de investigar y procurar que la Justicia sea una palanca de confianza para la gente, para el pueblo, pero, lamentablemente es todo lo contrario: es la mala procuración e impartición de Justicia en el Edomex, que tiene al pueblo contra la pared: de un lado la delincuencia y del otro la ineficacia de la Justicia y ceguera del gobierno de Alfredo del Mazo.
Si en verdad la estrategia del PRI estatal y nacional es retener la gubernatura del estado de México en 2023, entonces deben empezar por una auténtica impartición y procuración de Justicia, porque lo que sigue reinando en suelo mexiquense es la impunidad y la corrupción en estas dos instituciones, donde la inseguridad, violencia y muerte han tomado las calles desde hace años y, desde los gobiernos de Enrique Peña Nieto, Eruviel Ávila Villegas y ahora Del Mazo Maza, todo está peor y, deben entender que eso se reflejará en las urnas.
Declarar que la mayoría de desaparición de personas es en realidad, en muchos casos ausencias voluntarias, no ayuda. El fiscal Gómez Sánchez le hace un flaco favor al gobernador quien camina por otra vía, vive engañado porque el flanco débil de su gobierno, está precisamente en esta institución cuya misión principal es procurar Justicia y, lo único que hace es ofrecer recompensas para que a través de un “chivatazo” logren hacer capturas y levantarse el cuello, pero con ayuda del dinero y pago de dudosas recompensas.
Recientemente en entrevista el fiscal Gómez Sánchez, en tono simplón, declaró que: “la mayoría de desapariciones son ausencias voluntarias» y que gran parte de los casos tienen que ver con problemas familiares, quizá tenga razón, pero su trabajo es investigar y procurar justicia en los casos verdaderos.
Y como ya es costumbre traía sus propios números y dijo: “En lo que va del año 2022 en corte hasta el 4 de febrero, hay 594 reportes de personas desaparecidas, de las cuales 263 han sido localizadas con vida y lamentablemente 26 sin vida”, y fue entonces que descargó su conciencia al sostener que la mayoría de desapariciones son ausencias voluntarias y por problemas familiares, principalmente son adolescentes quienes optan por salir de casa, dijo.
Apuntó que en lo que va de este año 2022 y de acuerdo a los reportes recibidos hasta el 4 de febrero pasado, dio a conocer se han registrado 594 casos de personas desparecidas, de las cuales 309 son de hombres y 285 mujeres.
De estas, detalló, hasta el momento se han localizado a 263 personas sanas y salvas, y lamentablemente se han encontrado sin vida a 26 personas, de las cuales 13 han sido varones y 13 mujeres.
Detalló con respecto a la estrategia de búsqueda una vez que se recibe la denuncia, el primer reporte de búsqueda se encuentra en las policías municipales y posteriormente una vez que se inicia una carpeta de investigación por posible desaparición forzada, entra la Fiscalía General de Justicia del Estado de México. Lo que no dijo es que la principal queja de los familiares es la indiferencia de esas autoridades quienes siempre salen con su “a lo mejor se fue con el novio o la novia”, “hay que esperar 72 horas para ver si se reportan” y en casos extremos, los policías municipales y de Investigación piden dinero para la gasolina.

CARTELES
Otra de sus ya clásicas declaraciones salpicadas de un rancio cinismo, fue hace poco más de una semana, cuando el fiscal general, Alejandro Gómez Sánchez, reconoció la presencia de seis carteles que operan en el Estado de México, y que son integrantes de estos grupos quienes realizan gran porcentaje de las extorsiones a empresarios y ciudadanos en general.
Reconocer la existencia de estos grupos y de la violencia que generan, no es suficiente. El problema es que ante estos grupos no se ve la mano firme y dura de las instituciones de seguridad en el estado de México, deslindándose al señalar el viejo cuento de que el narcotráfico es delito federal, cuando ellos, las policías saben dónde, quiénes y cómo se mueven estos brazos del pulpo del narco en los principales municipios mexiquenses.

Para combatirlos –dijo- es necesaria la presencia de todas las corporaciones policiacas del país para emprender diversas acciones, entre ellas inhabilitar su red de comunicaciones, impedir su libre tránsito y frenar el traslado de armas, droga, dinero y personas privadas de la libertad, luego sostuvo:
“En el Estado de México tenemos particularmente la presencia de la Familia Michoacana, en el sur del Estado; del Cártel Jalisco Nueva Generación aproximadamente en 26 municipios, zona norte, zona nor-oriente y zona oriente; el Cártel de la Unión Tepito, el Cártel del Nuevo Imperio, particularmente en la región Naucalpan-Huixquilucan-Tlalnepantla; el Cártel del Sur y tenemos Células del Cártel del Golfo y el Cártel de Sinaloa”, expresó.