SE MURIO EL DIABLO… DE ONESIMO CEPEDA

Por José Santos Navarro

“Actualmente hay muchos políticos pendejos y rateros”.Este podría ser el epitafio en el nicho del obispo emérito Onésimo Cepeda, en la catedral de Ecatepec. Sacerdote de los ricos, preferido del grupo Atlacomulco, adicto al poder, el lujo y a la transa, murió víctima del covidel pasado 31 de enero de este 2022. Se decía pecador y reconocía: “mi único error fue nacer rico”.
Dicen que más sabe el diablo por viejo que por obispo. Onésimo Cepeda, era el “diablo”: dicharachero, vacilador, aficionado a la tauromaquia, “padrino” de toda una generación de políticos mexiquenses, creador de su propia diócesis y en su ocaso, intentó en ser candidato a diputado local del partido Fuerza por México, pero, el Vaticano y la Constitución mexicana lo pusieron quieto.
La noche del pasado lunes 31 de enero a los 84 años de edad y víctima de Covid-19, monseñor Onésimo Cepeda Silva, Obispo Emérito de Ecatepec, falleció por las complicaciones del coronavirus y, de esta manera el controvertido obispo estuvo intubado en un hospital por varios días, pero, finalmente perdió la batalla.
Fue el secretario general de la Conferencia del Episcopado, Ramón Castro, quien confirmó el fallecimiento del líder religioso emérito nacido en la Ciudad de México el 25 de marzo de 1937.
El 9 de enero se dio a conocer que el obispo emérito se contagió de covid-19 y había sido conectado a un respirador artificial; sin embargo, pese a la gravedad del cuadro de neumonía que presentaba y lo avanzado de su edad, fue reportado como estable, pero, no logró recuperar la salud.
Durante 16 años ejerció como titular de la Diócesis de Ecatepec, lo cual, él consiguió con el dinero de los ricos, lo dijo públicamente, “empresarios y políticos le entraron con su cuerno… con dinero de los feligreses me hubiera tardado 500 años en construir la catedral de Ecatepec”, dijo en repetidas ocasiones.
Onésimo Cepeda fue nombrado por el papa Juan Pablo II en 1995 como el Primer Obispo de la Diócesis de Ecatepec. El 25 de marzo del 2012, tras cumplir 75 años de edad y cuya jubilación era obligatoria, presentó su renuncia al Papa Benedicto XVI misma que fue aceptada el 7 de mayo del mismo año.
Estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desde 1956 hasta 1960, posteriormente Filosofía en el seminario de los Misioneros de Guadalupe desde 1961 hasta 1964 y Teología en la Universidad de Friburgo en Alemania de 1966 a 1970. En 1964 se vuelve cofundador junto a Carlos Slim Helú de la Casa de Bolsa Inversora Bursátil SA de CV, actualmente es el Grupo Financiero Inbursa.
A sus 84 años de edad el tic facial lo hacía ver grotesco al obispo emérito de Ecatepec quien pretendió un cargo público por el partido Fuerza por México, aseguró que ser obispo emérito no le impedía buscar una candidatura para diputado local, su destape generó todo tipo de comentarios y bromas, incluso con su peculiar estilo de hablar, Onésimo Cepeda dijo en conferencia de prensa que sí quería ser candidato considerando“que actualmente hay muchos políticos pendejos y rateros”.
Su dicho no alteró nada ni hubo respuesta alguna. Sin embargo, ese mismo pueblo que lo acompañaba a su catedral, a la misa de los domingos, sabía que el obispo era un tipo alegre, bohemio y presumía ser amigo de la clase política, de los ricos, de los empresarios. Incluso se hablaba mucho de sus populares y públicas fiestas y orgias donde participaban jóvenes y, a las que también asistía el hoy senador del PRI por el Edomex, Eruviel Ávila Villegas, quien fuera presidente municipal de Ecatepec y posteriormente gobernador del estado de México.

LA LEY TERRENAL
En 1991 durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, se reformó la ley para que los ministros de culto pudieran votar pero, no ser votados, así lo establece la Constitución mexicana, sólo que, el obispo Onésimo y su partidito Fuerza por México, lo único que pretendían –aseguran los dueños de la opinión pública- era hacerle publicidad al partido y revivir el negro, sucio, pecaminoso, alegre y delictivo comportamiento del obispo emérito de Ecatepec, quien pretendió dar un golpe mediático, pero, pecó de ignorante. El Vaticano lo puso en su lugar y,a manera de salida, Onésimo declaró que necesitaba estar “muy loco y pendejo” para renunciar al cargo de obispo emérito, como lo exigía la ley.
Adorador de la Santa Muerte y sacerdote preferido por los ricos, por los políticos mexiquenses, Onésimo fue un padre católico abusivo envuelto en muchos problemas de abuso sexual, robo, protector de Masiel Massieu, en fin, la otra cara del pueblo, sabe que Onésimo fue un sacerdote vulgar, abusivo, transa quien adoraba los escándalos. Le gustaba salir en la prensa.
Finalmente, la Nunciatura y el Episcopado Mexicano, sin tanto ruido le ordenaron bajarse de esa pastorela electoral, Onésimo sabe que no podía ponerse a las patadas con Dios, obedeció y él mismo anunció que prefería no entrar en el infierno de la política. La estrategia era que él, cercano a la clase política del PRI y PAN, se sumara para fortalecer la oposición en contra de Morena en el Congreso local y de paso darle sus tallones a AMLO, pero, no salió la jugada.
Amigo e incondicional de los poderosos, Onésimo Cepeda siempre fue calificado por el pueblo como el capellán consentido del grupo Atlacomulco. Pastor de las élites y de los poderes fácticos. Anti AMLO cuando fue candidato del PRD, calificó de “estupideces” sus posicionamientos.

UN PINGO
Entre los múltiples escándalos en que se vio envuelto el obispo Onésimo Cepeda, está el presunto fraude por 130 millones de pesos en contra de la señora Olga Azcárraga. Además, la alta jerarquía católica reconocía la vida mundana y de escándalos del obispo de Ecatepec, quien también formó parte del llamado Club de Roma con el cardenal Norberto Rivera, grupo paralelo a la iglesia, conservador
El obispo de Ecatepec era señalado como un defraudador sin escrúpulos, en mayo de 2012, de manera abrupta, el entonces Papa Benedicto XVI le quitó la Diócesis de Ecatepec al “diablo” de Onésimo Cepeda y dejó a las ricas y poderosas familias acaudaladas mexiquenses sin su santa bendición.
Cabe recordar que durante una conferencia de prensa arropado ya por Fuerza Por México, el obispo emérito dejó una muestra más de la casa y se preguntó por qué estaba ahí él y, él mismo se respondió: “Estoy harto de tanto político pendejo y ratero que gobierna”. La pretensión de Onésimo era ser diputado local por el Distrito 21 en Ecatepec, donde, curiosamente el hoy alcalde Fernando Vilchis Contreras, de Morena ordenó quitarle la escolta personal al obispo emérito y al ex presidente municipal Eruviel Ávila Villegas, cada uno tenía a su disposición 18 policías municipales para su protección.

OBISMO MUNDANO
Onésimo Cepeda siempre llevó una vida mundana y frívola; en su juventud fue rockero, torero, parrandero y corredor de bolsa. Luego se metió al sacerdocio, donde siempre procuró colocarse al lado de los poderosos. Fue un obispo cortesano obsesionado enfermizamente por el poder, el dinero y los reflectores. Su estilo bravucón chocaba con las formas sedosas del Vaticano, que ya no le tuvo más paciencia y le pidió su renuncia aprovechando el límite de edad de un obispo.
Durante una entrevista con el especialista en temas religiosos, Bernardo Barranco –y datos del periódico Sin Embargo-, se dejó en claro la denuncia por “fraude procesal” que, en octubre de 2008, interpuso contra el obispo la empresa Arthinia Internacional bajo el cargo de falsificar un pagaré por 130 millones de dólares, maniobra que le permitió cobrarse con una valiosa colección de obras pictóricas propiedad de Arthinia.
Se trató de 44 obras de pintores muy cotizados en el mercado del arte, como Francisco de Goya, AmedeoModigliani, Pablo Picasso, Marc Chagall, Joaquín Sorolla, Diego Rivera, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco y otros.
En noviembre de 2010, Arthinia obtuvo un amparo que obligaba a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) a solicitar una orden de aprehensión contra el prelado. Sin embargo, en junio de 2011 el Octavo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Distrito Federal echó abajo ese amparo y libró a Cepeda de ir a la cárcel.

PROTEGIDO DEL PRI
De acuerdo con un texto de Rodrigo Vera, publicado en SinEmbargo el 13 de mayo de 2012, a la par que realizaba jugosos negocios escudado en prestanombres, Cepeda se codeaba con la alta clase política y empresarial, al grado de que su “amigo” el entonces Presidente Ernesto Zedillo Ponce de León asistió a la inauguración de la aparatosa catedral de Ecatepec, el 25 de abril de 1999. Por ese motivo el Estado Mayor Presidencial tomó el control de la catedral y de las calles aledañas, y el PRI le llevó varios autobuses de “acarreados”.
En la ceremonia religiosa, desde el altar, Cepeda agradeció la “generosidad del Gobierno federal, a través del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, un hombre bueno y honrado, que supo captar la necesidad de algo que pudiera dar identidad a esta diócesis”.
Aparte de Zedillo Ponce de León lo escuchaban varios funcionarios y políticos de aquél tiempo: Carlos Salomón Cámara, director de la Lotería Nacional; Juan S. Millán, Gobernador de Sinaloa; Eduardo Robledo, Secretario de la Reforma Agraria. También estaba su amigo, el banquero Alfredo Harp Helú.
Para nadie es secreto que el obipso construyó aceleradamente la catedral con donativos de los dueños de las empresas Cementos Tolteca, Sicartsa, Tamesa, Cemex, El Fuerte, Fábricas de Triplay, Mecánica de Suelos y Cimentaciones, Banamex y Fábrica de Jabón La Corona, entre otras. Y presumía orgulloso:
“Muchas veces tiene uno que utilizar sus influencias con los ricos para ayudar a los pobres. Por ejemplo, mi catedral, si la hubiera querido hacer con el dinero que da la gente de Ecatepec, pues creo que la hubiéramos terminado quizá en 500 años”.