¿QUIEN MATO A MIRANDA CARDOSO?

Miranda Nava se hizo amigo muy cercano a Enrique Peña Nieto, incluso, en los corrillos políticos ambos fueron conocidos como los Golden Boys, en el gobierno de Arturo Montiel
Nada me puede devolver a mi padre, pero sí me pueden ayudar a encontrar a esos malditos”

Por José Santos Navarro

La misteriosa muerte del notario público Luis Miranda Cardoso, padre del diputado federal y exsecretario de Sedesol, Luis Miranda Nava, compadre y hombre fuerte del expresidente Enrique Peña Nieto, desde que éste fue gobernador del estado de México y, en donde ambos, también se encargaron de generar una gran cortina de humo, confusión, incredulidad y hermetismo en el caso de la niña Paulete.
Al cierre de esta edición se hacía sospechoso de que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, bajo el mando del fiscal Alejandro Sánchez Gómez, no se hicieran públicas las imágenes de videos (cámaras de casas, calles y comercios) próximas al lugar del crimen, como se hace en cualquier otro evento de sangre, accidente, asalto en el transporte público o delito cualquiera.
Columnistas cuestionan cómo es posible que alguien se atreva a meterse a robar a una vivienda y mate a un hombre de 84 años de edad, Luis Miranda Cardoso, expresidente del Tribunal Superior de Justicia del Edomex, quien era fuertemente custodiado con guardaespaldas armados con metralletas.
Incluso se filtró la información de que en el mismo evento, otra persona resultó muerta, pero el hermetismo, por tratarse del padre de un exfuncionario poderoso, cuya vanidad y prepotencia quedó exhibida en la seria de Netflix en el caso de la niña Paulette, donde Miranda Nava hizo ver su suerte al entonces procurador mexiquense, Alberto BazbazSacal, como un auténtico “babas” y, donde su suplente, Alfredo Castillo también jugó un papel importante y sospechoso.
Hoy, la tragedia, la delincuencia, los golpes de la vida, las “facturas” del tiempo, parecen cobrarle y muy caro al político mexiquense, Miranda Nava quien desde la gubernatura del Edomex de Enrique Peña Nieto, era más que su amigo, un hombre muy cercano al poder y a las decisiones del entonces mandatario estatal.
La mañana del pasado martes 11 de agosto, la noticia corrió en los medios electrónicos y redes sociales. Luis Miranda Cardoso, había sido asesinado dentro de su domicilio ubicado en la calle Texcoco 802, entre Lerma y Cuautitlán en la colonia Sánchez en el centro de la ciudad de Toluca, cerca de donde la víctima tenía su notaría.
Según la policía investigadora de la Fiscalía estatal, los primeros indicios señalan que el móvil pudo ser robo a casa habitación, ésta hipótesis se mantuvo por varios días. Aquí no se ofreció pago de recompensa ni se exhibieron videos, ni aporte de testigos. Nada, el hermetismo fue total, mientras que el extitular de Sedesol, Miranda Nava, declaró tener confianza en la Fiscalía General del Edomex, para que aclarara el caso y aprendieran a esos “esos malditos”. Habría que decirle al señor Miranda Nava que el pueblo mexiquense no le tiene nadita de confianza a la Fiscalía estatal porque es ciega, lenta y no resuelva nada.
Otro elemento que genera confusión, es que el lugar del crimen, se encuentra a unas calles de Palacio estatal, donde despacha el gobernador Alfredo del Mazo, siendo un área muy custodiada.
A cinco calles de donde se registró el crimen, se ubica la notaría 166, de la cual, era titular el señor Nava Cardoso desde hacía diez años. La época en que Peña Nieto era gobernador. El lugar del crimen también está muy próximo.
La Fiscalía General mexiquense calificó a través de un boletín, este crimen como “cobardes hechos”, así, en plural, aunque aun oficialmente no se confirma la segunda víctima.
Luis Miranda Cardoso fue presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México durante el sexenio del gobernador Arturo Montiel Rojas, quien fue el político que encumbró a Miranda Nava a los primeros planos de la política mexiquense, al designarlo como subsecretario de asuntos jurídicos.
Miranda Nava construyó una relación muy estrecha con Enrique Peña Nieto, quien era el secretario de Administración, y en los corrillos políticos eran conocidos como los Golden Boys. Al paso del tiempo se hicieron compadres.

ENTREVISTA
En entrevista, el diputado federal priista dijo que sabe que nada le devolverá a su padre, pero que confía en que la fiscalía encuentre a los asesinos para que se haga justicia.
“Hablé con el señor Fiscal, con el señor Gobernador, hablé con el señor Secretario de Gobierno. Nada me puede devolver a mi padre, pero sí me pueden ayudar a encontrar a esos malditos”, externó. Miranda Nava también aprovechó para recordar que su padre “era un gran hombre, un gran viejo, un gran padre, un gran abogado, una gran persona, un hombre recto, un hombre limpio, un hombre de familia”.
Aseguró no tener idea sobre cuál fue la razón del asesinato y prefiere no especular ya que será responsabilidad de las autoridades hacer las pesquisas necesarias.
La madrugada del martes 11 de agosto, personal de servicio de la casa del notario público se percató de que este se hallaba tirado en el piso sin vida, por lo que dio aviso al actual diputado federal por el PRI y a las autoridades.
De inmediato la zona de llenó de elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para iniciar las indagatorias correspondientes o, como es la especialidad de la casa: fabricar delincuentes.

UN MAL AÑO
“Por las buenas o por las malas”, fue otro caso donde se vio involucrado el notario público 102, Horacio Aguilar Álvarez de Alva, quien fue captado en video agrediendo a su esposa, fuera de su casa, en Naucalpan, echándola fuera en plena pandemia.
Ante el conflicto familiar, pero ante la agresividad del funcionario público en contra de su mujer, en días posteriores, Aguilar Álvarez de Alva, perdió
Además de que ya contaba con diez denuncias en su contra por acoso sexual de diez alumna de la Escuela Libre de Derecho, donde daba clases. El 3 de julio el gobierno del Estado de México, informó que ante la agresión a su esposa, el notario público 102, fue destituido del cargo. Sin duda, un mal año para las notarías que suelen ser “regalo” para los amigos del gobierno.