“A LA BUENA DE DIOS” DEJA A ECATEPEC FERNANDO VILCHIS; EN TANTO LA VIOLENCIA ESTA POR LAS NUBES

Por GABRIEL RODRIGUEZ

ECATEPEC, Méx.- La pandemia del pánico, horror, sangre y muerte, se recrudece en el municipio de Ecatepec, donde la violencia se ha manifestado como el fiel aliado del gobierno de Fernando Vilchis y de sus “poli-gorilas”; hoy en día este flagelo antisocial está por las nubes.
A los habitantes de esta localidad los ha dejado “A LA BUENA DE DIOS”, el pusilánime y fullero presidente municipal Fernando Vilchis Contreras y su rimbombante director de la policía de Ecatepec, Roberto Hernández Romero, conocido en el bajo mundo del hampa oficial con el alías de “El Zapato” o “El Chanclotas”.

VIOLENCIA EXTREMA
Una combi de transporte de la Ruta Transporte Colectivo de Jardines Morelos que circulaba a la altura del Centro de San Cristóbal en la incorporación de la autopista de cuota México Pachuca, y a altura del kilómetro 22, fue abordada por tres delincuentes malvados, entre cuales iba una mujer.
A una señal el trío de asaltantes sacaron a relucir armas de fuego, con las que convencieron a los pasajeros de la camioneta de servicio colectivo a entregar sus pertenencias. Todos los viajeros cumplieron con lo ordenado por los tres bandidos.
Pero uno de los usuarios, se hizo de valor para enfrentar a los malvivientes y así tratar de frustrar el asalto.
Lo que ganó el valiente pasajero fue un balazo, cuyo cuerpo quedó sin aliento sobre Insurgentes y la autopista México-Pachuca, conocida como uan de las RUTAS DE LA MUERTE.

ENCOBIJADO EN ECATEPEC
El índice delictivo que deja entrever que la criminalidad ha tomado como rehén al municipio más inseguro y violento como lo es Ecatepec, da muestras de que el gobierno municipal de la 4ª Transformación y su policía son más de lo mismo.
La violencia extiende sus tentáculos por todos los rincones de la región denominada “Cerro de los Vientos”, donde los vendavales no le hacen mella a la violencia; flagelo antisocial que parece más bien consentido por un edil indiferente e inconsciente ante la presencia de dicho “monstruo” que solo ha dejado a su paso por esta localidad; sangre, muerte, impunidad, corrupción, miedo, horror y terror, entre la población de Ecatepec.